Ciclo 40º aniversario Bambalina Teatre Practicale
QUIJOTE / CU-CU
06 - 13 NOV 2022

Bambalina Teatre Practicable

Celebramos el 40 aniversario de la compañía Bambalina Teatre Practicable (Premio Max al Mejor espectáculo para público infantil y juvenil 2018 por el espectáculo Kiti Kraft), con una programación especial. 

 

La trayectoria de Bambalina se podría definir como una continua búsqueda de la identidad del títere. Lo confirma la experimentación y aprendizaje de diferentes técnicas de manipulación en sus primeros años (guante, varillas, hilos, máscaras…), así como los distintos materiales empleados en su diseño y construcción. Sin duda, será la técnica bunraku la más desarrollada y personalizada, convirtiéndose en uno de los rasgos más reconocibles de su teatro. La convivencia escénica del manipulador y títere complejiza la identidad de uno y otro, provocando un conflicto esencialmente teatral. Esta relación de continua confusión identitaria, entre intérprete y objeto inanimado, ha guiado la investigación y reflexión de Jaume Policarpo. En todo ello, hay una intención de recuperar o revivir el potencial ceremonial e, incluso, sagrado del títere, pero también de conseguir un resultado hiperrealista a través de su manipulación, con el objetivo de que sea tan poliédrico como un actor.
Destaca, por otro lado, su revisión de las vanguardias artísticas del siglo XX en el ámbito del títere como Manuel de Falla, García Lorca, Alfred Jarry, o de la música como Strawinsky o Erik Satie. De esta tradición parece provenir la idea de que cualquier objeto pueda convertirse en un títere o que el mismo títere sea un vehículo ideal para la abstracción. En este sentido, no es casual que Bambalina lo haya puesto en contacto con otras disciplinas caracterizadas por su abstracción como la música o la danza. En algunas de sus obras, ya no se pretende representar, sino crear un universo propio a partir de objetos o materiales de uso común que adquieren con su manipulación una vida inesperada y sorprendente.

Todo este proceso de búsqueda se ha ido aplicando progresivamente también en los espectáculos destinados a un público infantil. Ofreciendo lecturas escénicas innovadoras a partir de referentes habituales en este tipo de trabajos como Saint Exupéry, Carlo Collodi, Antoine Gallard, Michael Ende, Oscar Wilde, Lewis Carroll, Edmond Rostand o Víctor Hugo. Es así como, en su deseo de legitimización del títere dentro de las artes escénicas, Bambalina han conseguido, además, diluir la convención de espectáculos con destinatarios diferentes dependiendo de la edad.

En su afán por regenerar y dignificar esta modalidad artística crean la Mostra de Titelles a la Vall d’Albaida (1985) y el Museo Internacional de Títeres de Albaida (1997), dos iniciativas que han significado un revulsivo cultural para la comarca y se han convertido en un punto de referencia internacional.

«La celebración de un cumpleaños profesional tan abultado, resulta, para los que iniciamos aquella imprevista andadura en 1981, una revuelta interior difícil de acomodar en el depósito de nuestra memoria. No solo por la inabarcable sucesión de acontecimientos, también por la multiplicidad de interpretaciones que la experiencia de la vida aplica sobre lo vivido, corrigiendo y reinterpretando cada acto cada vez que lo volvemos a pensar. Parece un ejercicio cuántico inaccesible a la razón, pero cuando veo que mi cabeza deriva en estos desvaríos, desactivo inmediatamente la razón y le cedo todo el espacio a la intuición. Y la intuición, milagrosamente, selecciona y ordena una serie de impresiones que siempre acaba dibujando una constelación que me guía. En realidad, es un ejercicio inconsciente que me permite obtener una mirada renovada sobre lo que hice ayer que me sirve de fundamento y estímulo para lo que deseo seguir haciendo mañana.

Estos son los puntos de luz que aparecen en mi cielo nocturno cuando cierro los ojos y sueño Madrid:

Francisco Porras, el titiritero del Retiro, tuvo a bien invitarnos en 1982 a su Festival de Títeres para Adultos en aquel tablado bajo los árboles que aún hoy sigue montado en el mismo sitio. (Bambalina Titelles nació en un pueblo valenciano, Albaida, el año anterior) Más que el bochornoso agosto, nuestra bisoñez o el canguelo por las primeras críticas, fue la conexión humana con aquel hombre enamorado de un arte que nosotros acabábamos de descubrir; era tan distinto, tan estrambótico, tan sabio, tan libre, que parecía sacado de una novela de Galdós. Vivía y pensaba tan al margen que era un alegato poético andante, con sus pantalones anchos llenos de lamparones y una barba más larga que la de Valle Inclán, y Tina, su compañera, cantando las Canciones de Lorca y Falla en aquel escenario de la memoria…

El segundo nombre no es de una madrileña (aunque todos piensen que es más madrileña que el oso del madroño), ella es de Catarroja; la periodista y crítica teatral Rosana Torres, que por aquellos primeros años de la década de los ochenta dirigía el programa de Televisión Española El Carro de la Farsa, en el que se emitían, a veces, espectáculos de títeres. Vino a vernos al centro parroquial de La Font d’Encarròs, un pequeño pueblo cercano al nuestro, con la intención de evaluar la pertinencia de nuestro trabajo para su programa. Aterrizó en la puerta del salón conduciendo una moto de gran cilindrada llevando de “paquete” a otro motorista acompañante. Ambos eran la viva imagen del anuncio de perfume más sexy del mundo que te puedas imaginar. Y no sé si fue por nuestra extrema candidez aldeana o por el contraste puramente estético, pero no recuerdo actuación en mi vida que me haya hecho sentir más pequeño y ridículo. Años después pude conversar con Rosana en el Festival Quijote de París y mientras le contaba como viví aquel primer encuentro nuestro noté, que ella daba por sentado que habíamos aparecido en su histórico programa de la Televisión española y yo no me sentí capaz de corregir el error de su memoria. Es una manera fascinante de conseguir que ocurra imaginariamente algo que nunca ocurrió. ¡Cómo lo iba a estropear!

En 1992 fuimos a hacer una representación de Quijote a la sala Triángulo de Madrid. Acabó siendo una función extraña porque apenas vinieron cinco espectadores. Los responsables de la Sala nos advirtieron de la posible asistencia del crítico del periódico ABC. No sabíamos si lo decían por deferencia, por prevención o por ambas cosas a la vez. El caso es que vino y luego apareció la crítica en su periódico. Ésta empezaba lamentándose del injustificable maltrato al que sometíamos a nuestros títeres en escena… No le gustó. Era un señor de avanzada edad con un inconfundible sesgo conservador en su mirada teatral, que no comprendía muy bien nuestras pretensiones con aquel montaje lleno de fisicidad, muecas y onomatopeyas.  Con el tiempo he podido ser testigo del enorme respeto que se les concede en Madrid, en el ámbito del teatro, a las personas mayores que siguen ejerciendo su profesión. Un respeto que he ido intentando reparar con el tiempo hacia ésta y otras muchas personas. Las funciones más calamitosas siempre son las que más enseñanzas proporcionan, aquella creo que lo fue.

Mientras ensayábamos el mismo Quijote en nuestro espacio de la calle Cabillers de València vino a ver uno de los últimos ensayos José Luis Gómez, de la mano de Carles Alfaro que nos estaba dirigiendo. A esta visita se debe, probablemente, que pudiéramos representar esta misma función en el teatro de La Abadía unos años más tarde, durante las navidades del año dos mil. Fue un emocionante encuentro con un numeroso público madrileño que nos reportó infinidad de experiencias reconfortantes. Descubrimos a unos espectadores sensibles y curiosos que se introducían en nuestro imaginario escénico de titiriteros con una generosidad inusual. Lo mismo sucedió luego, cuando volvimos a La Abadía, hace menos tiempo, con el espectáculo Petit Pierre, dirigido también por Carles, ayudando a Adriana Ozores a contar la increíble historia del carrusel de Pierre Avezar. La Abadía es un referente indispensable del teatro español y europeo; que nuestra pequeña historia se haya podido hilvanar, en algunos momentos y de la manera más modesta con este gran proyecto es un privilegio inmenso.

En 2017 estuve impartiendo un curso en la RESAD y como colofón hicimos una representación de nuestro espectáculo Kiti Kraft en un aula. El año anterior ya había estado trabajando con los estudiantes de dramaturgia conceptos y desarrollos bastante personales sobre la animación de objetos. Al finalizar la función conversamos con los alumnos y la imagen que se compuso de aquel momento perdura en mi memoria intacta y preciosa. Todos aquellos jóvenes, su curiosidad, la libertad y la integridad con la que expresaban sus impresiones…La conexión fue tan directa, plena y sencilla que consiguió concretar el sentido profundo de nuestro trabajo haciéndolo real y palpable. Gracias, Daniel Sarasola, un buen profesor es un tesoro.

Hemos ido en muchas ocasiones al Centro Cultural de la Villa, al Teatro del Círculo de Bellas Artes, al Centro Dramático Nacional, a la Sala Cuarta Pared y otras salas alternativas, a los centros culturales de los barrios, al corral de Alcalá de Henares, al festival Madrid-Sur y a otras muchas ciudades de la Comunidad de Madrid… Conservo recuerdos de todas esas funciones.

Madrid siempre está ahí, abierto y vanidoso, acogedor y arisco… Y aunque pretendamos que nos quiera más que a nadie, siempre vamos a pensar que no nos quiere tanto como nosotros a él (o a ella). Pero lo cierto es que cuando piensas en todo lo vivido en sus calles, en sus teatros y con sus gentes sientes que te distingue y te quiere porque si algo tiene esa ciudad es que la sientes tuya nada más pisarla.

Nuestro último viaje a Madrid está por venir y es la respuesta a la invitación de Amador González para volver al escenario de la SALA CUARTA PARED. Amador también es uno de esos pequeños fragmentos voladores de Madrid que se desprende, viaja y aparece de manera imprevista en infinidad de lugares, por ejemplo, en nuestras funciones más comunes por el Circuito Teatral Valenciano. De repente, allí estaba, como un espectador más, conversando contigo sobre la obra, la situación general del teatro o sobre cualquier batallita local que sorprendentemente conocía mejor que yo. Que un amigo te invite a celebrar el cumpleaños en su casa es un gesto impagable. Creo que tenemos mucho que celebrar, no sé si nos acordaremos de todo lo que hemos sido capaces de hacer desde que aquel inefable titiritero nos acogiera en su casa del Retiro.»

Jaume Policarpo

 

Bambalina Teatre Practicable

  •  Premio Palma 2021

Otorgado por Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos-INAEM

La Celestina

Premis Arts Escèniques Valencianes, 2018

  •  Mejor dirección, Jaume Policarpo
  •  Mejor adaptación texto, Jaume Policarpo
  •  Mejor actriz, Águeda LLorca
  •  Mejor espectáculo de teatro

Kiti Kraft

  • PREMIO MAX 2018 , Mejor espectáculo para público infantil, juvenil y familiar. 2018

Carmen

  • Drac d’Or del Jurado de las Autonomías. Fira de titelles de Lleida 2010
  • Mención Especial del Jurado Internacional. Fira de titelles de Lleida 2010
  • Premio de la Asociación de Espectadores del Teatre del Mar (Palma Mallorca) al Mejor espectáculo de la Temporada 2010
  • Premio Mejor Espectáculo de Adultos, Mostra Titelles Vall d’Albaida 2010

La Mujer Irreal

  • Mejor Iluminación (Premis Abril) 2010

¡Hola, Cenerentola!

  • Mejor Diseño Gráfico (Premis Abril) 2009

KRAFT

  • Mejor Espectáculo de Teatro Infantil (Premios de las Artes Escénicas de Teatres de la Generalitat Valenciana) 2008
  • Mejor Actriz de Reparto Mercedes Tienda (Premis Abril) 2008
  • Mejor Empresa Productora (Premis Abril) 2008
  • Mejor Espectáculo en el International Puppet Festival de Maribor (Eslovènia) 2007
  • Mejor Aportación Dramatúrgica 2007 (Mostra de Titelles Vall d’Albaida)
  • Mención de Honor en el Torun International Puppet Festival (Polònia) 2007

El Cielo en una Estancia

  • Mejor Aportación Dramatúrgica 2006 (Mostra Titelles Vall d’Albaida)

UBÚ

  • Mejor Banda Sonora 2006 (Teatres Generalitat Valenciana)

Pasionaria

  • Mejor Espectáculo de Teatro 2002 (T.G.V.)
  • Mejor Iluminación (T.G.V)
  • Premio de la Cartelera Turia 2002 a la Mejor Contribución Teatral.

Cyrano de Bergerac

  • Mejor actriz de reparto a Esperanza Giménez del Certamen Nacional de Teatro La Garnacha (Logroño 1999)

Alicia

  • Mejor Escenografía 1997 (T.G.V.)
  • Premio de la crítica a la Mejor Dirección 1997

El Retablo de Maese Pedro

  • Mención de Honor del Gran Teatro de la Habana (Cuba) 1999

El Jardín de las Delicias

  • Premio de la crítica a la Mejor Realización Plástica 1996
  • Mejor Banda Sonora 1996 (T.G.V.).

Ulises

  • Mejor Espectáculo del Festival Int. d’Humour Sallanches (Francia)
  • Premio de la crítica 1993 al Mejor Espectáculo Valenciano

Quijote

  • Mejor Espectáculo del Festival de Títeres de Botosani (Rumania) 1993
  • Mejor Espectáculo Festival Int. de Marionetas de Torun (Polonia) 1999
  • Mención de Honor del Gran Teatro de La Habana (Cuba) 1999
  • Mejor Aportación Dramatúrigica Mostra titelles a la Vall d’Albaida 2005
  • Pemio Corral de Comedias 2007, del Festival de Almagro a la trayectoria artística de la compañía
  • Premi AVETID d’Or 2006, a la trayectoria artística de la compañía

Quijote 

FECHA: Domingo 6 de noviembre de 2022 | HORARIO: A las 17h00 y a las 18h30. | GÉNERO: Teatro de títeres. | EDAD: +10 años. | DURACIÓN: 60min. | PRECIO: 9€.

CU-CU 

FECHA: Domingo 13 de noviembre de 2022 | HORARIO: A las 17h30. | GÉNERO: Teatro de títeres, objetos y actores. | EDAD: +6 años. | DURACIÓN: 60min. | PRECIO: 9€.