El viento es salvaje
Premio MAX a Mejor Espectáculo revelación 2020
28 ABR - 15 MAY 22
FECHAS: Del 28 de abril al 15 de mayo de 2022. | HORARIO: De jueves a sábado a las 20h30 (excepto jueves 5 y 12); domingos a las 19h. | GÉNERO: Teatro. | DURACIÓN: 75min. | PRECIO: 14€.

El viento es salvaje es una divertidísima tragicomedia de Las Niñas de Cádiz. Una recreación libérrima de dos de los personajes femeninos más apasionantes de la historia de la cultura universal, Fedra y Medea. Ganadora del Premio MAX a Mejor Espectáculo revelación 2020.

«Con más de 120 funciones a las espaldas, y avalado por varios reconocimientos, entre ellos el Premio Max al Mejor Espectáculo Revelación 2020, llega a Madrid “El viento es salvaje”, una historia de pasiones universales contada desde nuestro pequeño lugar en el Sur del Sur. Y qué mejor espacio para dejar correr este viento apasionado que la prestigiosa Sala Cuarta Pared, referente internacional del teatro contemporáneo y de los creadores de nuestro tiempo. Os proponemos una tragedia atravesada por la carcajada, luminosa y salvaje, narrada con un lenguaje propio que aúna tradición clásica, vanguardia y cultura popular sin ningún pudor y con grandes dosis de libertad. Ojalá lo disfruten tanto como nosotras.»

Las Niñas de Cádiz

Dos amigas. Tan amigas que son hermanas. Unidas desde la infancia por un amor y una fidelidad inquebrantables. Compartiendo todo: juguetes, ropa, cigarros, colorete… Solo una sombra sobre su amistad:

“Mientras que una crecía confiada

Mimada por la vida y sonriente

La otra se sentía desgraciada…”

 Despojamos a Fedra y Medea de sus peplos y sus túnicas azafranadas, y las traemos hasta la realidad de nuestros días, convirtiéndolas en seres aparentemente grises. Solo cuando surja el conflicto asumirán de pronto una fatalidad antigua, un sino trágico bajo cuya influencia arrasarán con cuanto se interponga en su camino. De fondo, Cádiz, una ciudad de perfil macondiano, donde todos los elementos cotidianos adquieren una dimensión mágica que presagia la tragedia: el perturbador viento de levante, anunciado por la flauta del afilador y por la presencia del circo en las afueras de la ciudad, el trino de los pájaros, el comentario en voz alta de los vecinos, repetido como una letanía…

Nuestro nuevo espectáculo es una reflexión lúdica y “jonda” sobre la suerte. Sobre los celos y la culpa, las pasiones y los amores prohibidos. Es una tragedia, en verso, con todos los elementos clásicos del género, pero atravesada por la carcajada, como no podía ser de otra manera en un espectáculo de Las Niñas de Cádiz. Porque sabemos que en toda historia terrible hay una paradoja que puede llevar a la comedia; y al contrario, en todo arranque de humor hay un fondo de tragedia.

El viento es salvaje es una recreación libérrima de dos de los personajes femeninos más apasionantes de la historia de la cultura universal: Fedra y Medea. El autor a través del cual las conocimos, Eurípides, ha sido considerado tradicionalmente un experto conocedor y hábil retratista de las pasiones femeninas. Para una compañía integrada por mujeres, la tentación de bucear en estos seres humanos era casi imposible de resistir.

Eso sí: nosotras nos traemos a estas dos heroínas al sur del sur, a Cádiz, y nos preguntamos:

“¿Cómo haríamos nosotras una tragedia? ¿Cómo resonarían estos mitos clásicos enmarcados en nuestro paisaje, narrados con nuestro acento?”

Durante todo el proceso, nos hemos dejado guiar por la fascinación que ejercen sobre nosotras estos personajes clásicos, estas mujeres que se ven abocadas a cumplir con un destino inexorable, arrastradas por la fatalidad, por una naturaleza genuina y arrasadora de la que no pueden escapar. Hembras míticas que llevan al extremo la emoción y el sentimiento, sin pudor y sin censura. “Si hay pasión, no hay reflexión”, dice Medea. Hemos traído esos mitos hasta nuestro mundo, para que respiren nuestro aire, nuestras circunstancias, nuestras costumbres y nuestras maneras de decir y hacer.

Y aquí las tienen ustedes. Las hemos despojado de sus peplos, de sus túnicas azafranadas, les hemos prestado nuestros ropajes, y las hemos sumergido en nuestro mundo para convertirlas en heroínas de nuestros días, heroínas de un sur brillante y salado que también tiene milenios de historia a sus espaldas.

Nuestra Fedra y nuestra Medea son personajes que viven dentro de una realidad aparentemente gris, anodina. Nada especial hay en sus vidas. Solo cuando surge el conflicto, asumen repentinamente la actitud de la heroína trágica, se colocan bajo la influencia de una fatalidad antigua que terminará destruyendo todo lo que encuentre a su paso. En palabras lorquianas, se convierten en míticas “tortugas fenicias” con una consciencia de sí mismas ancestral, anclada a partes iguales en el corazón y la cabeza.

¿Y cómo se hace eso? ¿Cómo es una tragedia en Cádiz? En nuestra cabeza retumba de manera intuitiva esa frase que hemos escuchado tantas veces desde nuestra infancia: “Lo que está contando es una tragedia, pero te tienes que reír”.

“Una tragedia griega en clave de chirigota […] Una divertidísima genialidad […] Ana López Segovia firma un texto brillante, escrito en verso de principio a fin, a veces recitado y a veces cantado, que derrocha imaginación, buen gusto y dominio del ritmo y la rima […] Una puesta en escena que es pura teatralidad. Limpia, ágil y precisa, coloca en el centro el texto y el extraordinario trabajo actoral […] Cantan, interpretan, se mueven, se miran, manipulan los elementos escénicos para crear diferentes espacios. Nos hacen reír, nos dan pellizcos de emoción y nos conducen encandilados a ese soberbio final…” Joaquin Melguizo, Heraldo de Aragón.

“Una apuesta muy orgánica y dinámica llena de guiños a la tragicomedia. Un espectáculo donde el texto recupera su importancia y además rebosa ingenio […] La auténtica esencia del teatro de autor pero aderezado con chispa, dinamismo y estudiados movimientos de escena, agranda más la apuesta de unas actrices perfectamente acopladas a una idea casi carnavalesca de la vida. ” Nicolás Montoya, Diario de Jerez.

“Están medidas todas las rimas del texto, y López Segovia se permite un derroche de humor que impregna una tragedia que es como la vida misma, acercándonos a los celos, la envidia o los amores prohibidos. Los movimientos ágiles de las actrices, que no paran en los ochenta y cinco minutos que dura el espectáculo, combinados con una luminotecnia y sonido acompasados a la tensión interpretativa de las actrices, mantienen atento al espectador durante la totalidad del único acto.” Blanca Flores, La Voz del Sur.

“Un magnífico texto en manos de unas grandes actrices […] que manejan a la perfección la temperatura de la declamación.” Tamara García, Diario de Cádiz.

“Cada palabra tiene un sentido preciso y cada riachuelo de versos lo dice quien lo tiene que decir, de la manera en que lo tiene que decir y con el objetivo siempre cumplido de que la nave de la obra avance sin un solo tropiezo, con el viento a favor.” María Jesús Ruiz, CaoCultura.

“Una obra genialmente sencilla interpretada de forma impecable por cuatro mujeres, capaz de cautivar desde el minuto uno a los espectadores.” Ciudad de Tarifa al minuto.

“La obra brilla en todos los aspectos […] Las actrices vibran y hacen vibrar en sus textos rimados en una continua metamorfosis de la risa al drama, de la frivolidad a la profundidad.” Pedro Espinosa, Cadena Ser.

“Estamos ante la definitiva obra de madurez de la compañía, en la que se subliman hasta la destilación más exigente todos los elementos que han caracterizado su ya larga trayectoria y su personalísimo estilo, es decir, la comedia ácida y caricaturesca, la agridulce y conmovedora crítica social, el costumbrismo popular, estilizado y esperpéntico a un tiempo y el característico espejo deformante de lo chirigotero.” Miguel Ángel Argüez, El Tercer Puente.

“[…] de la literatura griega aparecen sobre las tablas aires y referencias a Cádiz. Presentado con gracia, desparpajo y mucho verso recitado o cantado como si de una chirigota se tratara, esta compañía ha conseguido convertir lo difícil en sencillo, pues dispone sobre el escenario de muchas y acertadas referencias al género en una obra mayúscula.” Luna Longoria, Citeyoco.

“El teatro tiene la capacidad de afrontar los dramas con una sonrisa en la cara y en El viento es salvaje, hemos podido comprobar cómo de un episodio dramático, podemos hacer comedia. Las culpables, una vez más, Las Niñas de Cádiz que están sorprendiendo a medio mundo con una obra vitalista a pesar de emerger del pesar y del dolor de una familia, con un montaje optimista porque arranca las sonrisas y también las carcajadas del personal,” Berenjena Company.

Las Niñas de Cádiz es una compañía de teatro que trabaja desde las raíces, fusionando elementos de la cultura popular y el folklore con otros de la denominada tradición culta. Y siempre desde el humor. Para nosotras, el humor es una manera de mirar la vida, de entenderla, de sentirla… Por más que los temas abordados en nuestras funciones sean universales, trágicos o profundos, no podemos abandonar nunca la risa, es nuestra manera de redondear las aristas de la vida. Es la herencia recibida de Cádiz, esa “Tortuga fenicia” de Lorca, una tierra milenaria cuya idiosincrasia no deja nunca de inspirarnos: “Habla al mundo desde tu aldea”, decía Tolstoi…

Nuestro propio nombre, “Las Niñas de Cádiz”, es una declaración de principios: una referencia explícita a las Puellae Gaditanae, bailarinas y cantantes celebradísimas del Imperio Romano. Mujeres artistas, populares, irreverentes, provocadoras y libres.

Con este nombre, homenaje explícito a las Puellae Gaditanae, artistas celebradísimas del Imperio Romano, queremos volver a trabajar desde las raíces, pero recobrando el pálpito que latía en nuestros orígenes con La Chirigota de las Niñas. Un pálpito popular sin complejos, desvergonzado, irreverente y provocador.

LAS NIÑAS DE CÁDIZ
Actrices: Alejandra López, Teresa Quintero, Rocío Segovia y Ana López Segovia
Dirección: Ana López Segovia (con la colaboración de Jose Troncoso)
Ayudante de dirección: Alicia Rodríguez
Texto: Ana López Segovia
Vestuario: Miguel A. Milán
Espacio sonoro: Mariano Marín
Diseño Iluminación: Agustín Maza
Imagen: Susana Martín / Isa Vicente
Asistente de producción: Susana Luque
Producción: Las Niñas de Cádiz
Canciones: “Señor de Nervión”, de Fran Ortiz Morón; y “Wild is the wind”, de Nina Simone.
Agradecimientos: Jose Troncoso y Espacio Guindalera