Hay proyectos que empiezas sin saber muy bien adónde te van a llevar.
Tenía 30 años cuando empecé a escribir Le Fumiste, 35 cuando lo estrené y 45 mientras escribo esto.
Desde aquel día ya van diez años de viajes, teatros, festivales, kilómetros, encuentros y despedidas. De España a Finlandia, de Portugal a Italia, de Francia a Inglaterra y hasta Costa Rica. Diez años llevando conmigo algo que, al principio, ni siquiera sabía muy bien qué era.
El próximo 4 de febrero se cumplirán diez años de aquel estreno oficial, y 2027 será su última temporada.
Ha sido una aventura increíble en la que lo mejor han sido las personas que me he encontrado por el camino.
Algunos habéis programado el espectáculo, otros lo habéis iluminado, construido, distribuido, acompañado o aplaudido. Otros habéis compartido conmigo una conversación después de una función, una comida o una carretera interminable. A algunos os habrá gustado y a otros no, y quizá haya quien ni siquiera imagine lo importante que ha sido en esta historia.
En algún momento, el espectáculo dejó de ser solamente mío.
Pero el tiempo pasa. Yo he cambiado, el mundo ha cambiado y los motivos que me llevaron a escribir Le Fumiste ya no son los mismos. Aquel espectáculo nació de una etapa concreta de mi vida, con sus preguntas, sus deseos, sus contradicciones y sus emociones. Y aunque sigue formando parte de mí, siento que ha llegado el momento de despedirnos.
Lo digo con tristeza, pero sobre todo con agradecimiento. Ha sido una aventura extraordinaria y quiero terminarla bien. Porque hay nuevos proyectos que me ilusionan, nuevas historias que quiero contar y, para que unas cosas puedan empezar, a veces hay que dejar que otras terminen.
Antes de comenzar este último año de gira, nos reencontraremos el 29 de noviembre en la Sala Cuarta Pared de Madrid para celebrar con tres funciones (familiares y escolares) que llegan antes de ese décimo aniversario.
Me gustaría que fuera una ocasión para reencontrarnos y celebrar.
Si has formado parte de esta historia, gracias. Me encantaría que nos encontráramos una vez más antes de que se cierre el telón.
Le Fumiste siempre será parte de mí. Y me alegra haber podido compartirlo contigo.
¡Nos vemos en la Sala Cuarta Pared!
Don Davel




